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tantos años amándome

18 de marzo de 2009

Su nombre es Rebeca, luce como una musa, habla como la mejor poeta.
Ella tiene el consejo perfecto para el coraz
ón adolorido, para el alma desolada, para el llanto desgarrado por un hombre.
Ella habla del amor como si fuera la cosa m
ás maravillosa del mundo, habla del corazón, habla de temerle a un Dios, habla de poblar el mundo con gente buena, amable, de corazón noble. Habla de niños, llamados nietos y esas cosas de familia.
Ella ve el mundo como yo no lo veo, pero me ense
ñó a enfrentarlo.

Ella escucha música de vez en cuando, y aunque no lo reconoce es una romántica empedernida, fanática de la comida vegetariana y traumada por los kilos y unas cuantas líneas que se asoman cada año.
Ella me ense
ñó a amar, me dio su corazón, todo, no me dio migajas, me guardó en su alma y todos los días piensa en mí, en cada hora, en cada foto que ve, me ve.
Soy su todo, soy la mejor, seré la mejor, fui la mejor.
Me ama, porque me ama, porque simplemente soy lo que soy, espera todo y nada de m
í, pero sabe que le daré lo mejor.
A sus treinta y un a
ños la conocí, llegué al mundo sin saber lo que me esperaba, ella con todo su amor y dedicación me ayudó a comprenderlo, me levantó cuando todo era dolor, me enseñó a caminar, a correr, a besar y amar. No sólo fue excelente en la teoría, la práctica es su fuerte.
A sus cuarenta éramos las mejores amigas, no hab
ía quien nos separara, era toda para mí. Eras mi escudo, mi fortaleza. Aún recuerdo el día que me dejaste en ese lugar que según tu, me la iba a pasar genial, yo no quería aprender , sólo quería estar contigo, el primer día de escuela, lloré y hasta te vi llorar. Tu corazón estaba roto, pero pronto se acostumbró a estar sin mí. A la una de la tarde todo volvía a la normalidad, la monilla llegaba de clases, oh si, empezaba tu martirio.

Hemos vivido tantas cosas, que sería imposible enumerarlas todas, hemos enfrentado un mundo lleno de dolor, un mundo lleno de esperanza también, para ti nada es imposible, has soportado, te has enfrentado, me has defendido. Haz hecho de todo para ser el mejor ejemplo.

En varias ocasiones tu corazón ha sufrido por mi causa, gracias por estar conmigo, cuando creía que todo acabaría, cuando pensé que jamás estaríamos juntas.

La vida nos ha dado una jugada, nos ha separado, ahora estamos a miles de kilómetros, pero tu amor, tu comprensión, tu paciencia aún están conmigo, cada noche se que al menos tú piensas en mí, me das de tu bendición y pides por mí.

No sé cómo le haces para dar la mejor sonrisa cuando tu corazón está quebrantado, cuando tu alma necesita apoyo y no quejas, cuando sólo necesitas olvidarte de todo y gritar.

Te amo mamá y felicidades por tu otra década y un cachito más.

Una línea muy delgada

9 de febrero de 2009
Me preguntaba mientras conversabámos en la comida, cuánto puede durar un sentimiento una pasión, cuánto tiempo tiene que pasar para darte cuenta de que has vivido en un error, que lo que habías prometido se había convertido en algo rutinario.
Cuándo fue que cambiamos el conversar por el dormir, cuándo fue que se cambio el te amo por el 'ya lo sabes para que te lo digo'.
he aquí la respuesta:
Hay una línea muy delagada entre el amar y el olvidar,
entre el dolor y la pasión,
entre la verdad y la tristeza,
hay una línea muy delgada entre la amistad y la enemistad.
Hay una línea muy delgada entre el callar y llorar, entre el decirlo todo y quedarselo en el corazón.
¿Cuándo fue la última vez que te vi feliz?
(continuará)