1 de diciembre de 2009

¿Acaso la última vez?

Prometo que será la útima vez que me dejo llevar por el viento que provocas cuando pasas cerca de mí.
La útima vez que disfruto de tus ojos y tu voz, sólo dejáme un rato más contemplarte, después te puedes ir y no regresar si no quieres.
Te prometo que serás el último que ilumine mi corazón con la brisa suave de tu compañía.

21 de noviembre de 2009

como el viento

Apareces como un viento que sopla del sur, y desapareces cual polvo es movido por el viento.
Dejas tu brisa y me refrescas la mente y el corazón...

17 de noviembre de 2009

¿y qué ha sido de ti?

Tus ojos no han venido hoy por aquí.

2 de noviembre de 2009


Salgo a la calle a buscarte, te escondes de mí, me das la espalda y sigues caminando como si no me hubieras visto.
Estoy parada a tu lado y te sientes solo, camino a tu lado en las noches oscuras cuando tienes miedo y no me ves.

Duermo pensando en ti, para que tengas dulces sueños y aún así al día siguiente pareces haber tenido una mala noche.
Pareciera que no existo para ti, que solo soy una sombra a tu lado, quiero ser tu luz, iluminarte cada noche, cada día nublado, cada mañana al despertar.
Te quiero aquí a mi lado, durante los momentos buenos y los malos, en mis días tristes y en los días llenos de felicidad.
Quiero tocarte y sentir que respiras para mí.

22 de octubre de 2009

Ahí parado

Quédate detrás de mí para protegerme del peligro, no te muevas, deja que sienta que estás cerca de mí, no mires hacia otro lado, obsérvame y ámame en silencio mientras yo avanzo contigo.

8 de octubre de 2009

Lo que pasó.

He estado pensando mucho en tí, qué hubiera pasado si me hubiera quedado a tu lado,
¿sería lo que soy ahora?
¿estaría en este lugar?
experimentaría lo que ahora siento, conocería lo que ahora conozco.
Qué hubiera pasado si hubiera planeado mi vida contigo y decidir no seguir adelante, acaso, sabías lo que me ocurriría unos años más adelante.
No me arrepiento de haberte dejado sentado en aquella banca azul, con los ojos llenos de lágrimas, cuando decidí confesarte la verdad, qué según parecía cierta hasta hoy, te mentí, te amaba todavía.
Si no te hubiera abandonado aquella noche, no hubiera llegado destrozada a mi casa, quizá no hubiese conocido la pena y el dolor.
Si no te hubiera abandonado esa noche, hoy no pudiera decirte que ya no te amo.

2 de octubre de 2009

anoche

Anoche mientras dormía, sentí que llegabas a mi lado y me abrazabas con el amor que me dabas cuando era pequeña, cuando llovía y en mi habitación había poca luz, sentí tus brazos que me cobijaban del frío y la soledad. Sentí el calor del hogar que está lejos de mí. Sentí que estaba cerca de tí.