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8 de agosto de 2010
QUIERO IR A CASA YA!

No quiero pensar, solo quiero creer

25 de julio de 2010
Quiero estar cerca del cielo para descubrir tu verdadera intención al traerme de aquí para allá, de manejarme como un títere que no tiene sonrisa ni corazón, quiero aprender a aceptar las respuestas que das, por muy absurdas que parezcan, por muy tontas que suenen.
No quiero sentirme olvidada en este lugar lleno de miseria y porquería.
Aquí abajo hay gente que siente, que llora y que ríe, por qué no vuelves un poco tu cabeza hacía abajo y nos regalas un abrazo, de esos que se sienten, y que no se quieren soltar jamás, esos que consuelan y te quitan la respiración.
Déjanos escucharte, sentirte, tocarte, no es suficiente con saber que existes y que podemos respirar cada día. Necesito sentirte a mi lado, que me susurras al oído que aún sigues conmigo...

Quiero tomarme algunos días

6 de julio de 2010
Quiero tomar algunos días libres para descansar y dejar en paz el escritorio, la computadora y la silla que han estado ocupados desde hace más de 10 meses.
Quiero pensar mejor las cosas, quiero tomar enserio mis planes y mi futuro.
Quiero escuchar el viento, el mar y las nubes tocar mi piel, quiero sentir calor y sudar sin quejarme.
Quiero ver de nuevo un amanecer cerca del cielo y tocar la arena.
Quiero pensar y quiero llorar también, quiero disfrutar los últimos días que me quedan en el lugar que me ha visto crecer, aprender e ilusionar.
Ya queda poco, pero antes quiero hacer todo y no quedarme con las ganas de disfrutarlo.

Anoche encontré un corazón roto

21 de junio de 2010
Iba caminando por la calle principal de la Universidad en la que actualmente trabajo, con amigos muy cercanos, decidimos sentarnos y seguir nuestra conversación trivial para dejar que la noche fría pasara desapercibida, y las horas fueran menos solitarias, de pronto de un momento a otro saltó a la conversación el tema del corazón. Ahí mismo en esas escaleras que conectan con el edificio principal de la universidad, bajo un cielo queriendo corrernos por la lluvia que estaba a punto de dejar caer sobre nuestras cabezas y cuerpos, y bajo el frío del invierno, escuché hablar un corazón adolorido, y no precisamente era el mío, un corazón que reclamaba justicia, que estaba cansado y confundido.
Me topé con pared, no supe qué decir, no supe qué hacer, sólo busqué una mejor postura al sentarme, me acomodé plácidamente, y abrí el mío para recibirlo, escuché atentamente, no tuve la mejor respuesta, ni el mejor consejo, solo un abrazo lleno de delicadeza que decía, quiero ayudarte, estoy aquí para seguir escuchándote.

no name

4 de mayo de 2010
Estuve toda la noche recostada sobre una piedra que no me dejó descansar, la vida pasó por cada célula de mi cuerpo y me erizó el alma, el corazón quedó parado por un momento. Reflexioné sobre la verdadera vida que quiero tener, estuve un rato sin vida, cuando decidí que el corazón comenzará a vivir nuevamente, no quiso, se había cansado, no quería continuar con su trabajo. Llorando le supliqué que me diera una nueva oportunidad, prometí tratarlo bien y darle la paz que necesita. Después de tanto suplicar el corazón decidió volver a trabajar, pero esta vez puso sus condiciones, quiere una ritmo más fácil, más tranquilo, se siente cansado, me pidió unas vacaciones, me negué, no lo quiero dejar ir, quiero que siga conmigo.

¿Por qué la necedad?

20 de abril de 2010
Pobre Alicia ahi va de nuevo a la montaña que hace un año la dejó sin poder caminar por más de dos meses, ella cree que esta vez será diferente, la montaña parece más fácil de escalar, hay un buen clima, no hay mucho viento, además esta vez no va sóla, en el camino conoció a un buen amigo que sabe de todo y que le ha prometido cuidarla pase lo que pase. Pobre Alicia no se imagina lo que hay allá arriba de la montaña.

no name

14 de marzo de 2010
Muero de ganas de mostarte mi alma, como tu me la has dejado ver de poco a poco, de palabra en palabra, de canción en canción y de suspiro en suspiro.